domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Militares si, Reservistas no?

Este es el gran interrogante de nuestras Fuerzas Armadas, si bien militar y reservista de alguna forma son una misma cosa, parte de las fuerzas armadas de nuestro país no acepta el hecho de que haya "civiles" en sus fuerzas, lo que a su vez es un gran error, la ley 17.531 en su art. 30º dice: El personal de la reserva fuera de servicio, no proveniente del cuadro permanente, estará facultado para usar uniforme, insignias, atributos militares y distintivos, en las oportunidades y forma que establezca la reglamentación de la presente ley. *Dicho personal, mientras haga uso de tal facultad, tendrá estado militar." 

Personal de la Reserva Naval
Queda claro entonces que el personal de reserva tiene estado militar, solamente al prestar un servicio en la fuerza, pero es mal llamado reserva fuera de servicio, aun cuando este convocado.

Este no es solo un error conceptual, el Ejército Argentino a realizado muchos avances en cuanto a incorporación y formación de reservas y el personal de cuadro tiene un alto grado de información al respecto. No es el caso de la Armada y de la Fuerza Aérea, donde se los ve más reticentes a formar civiles-militares


Esto se debe en parte a la política de cada una de las fuerzas y por otro lado a un desconocimiento absoluto del tema reservas, tanto a las leyes que dan el marco legal para su funcionamiento, como la misión y funciones de las reservas de las FFAA. 

¿Quiénes pueden entonces según la ley integrar las reservas de las FFAA?

Según la ley 19.101, Título II Personal Militar en actividad, Capítulo I Reclutamiento, Artículos. 35º El personal superior del cuadro de la reserva de las fuerzas armadas; 36º El personal de suboficiales del cuadro de la reserva de las fuerzas armadas y 37º El personal de tropa del cuadro de la reserva de las fuerzas armadas.

Serán reclutados entonces:

1. El personal del cuadro permanente retirado o de baja, siempre que mantenga las aptitudes que determine la reglamentación de esta ley. En tal caso será dado de alta en el cuadro de la reserva, como mínimo con el grado que tenía al obtener su retiro o al ser dado de baja.

2. El personal de cadetes dado de baja, siempre que mantenga las aptitudes que se reglamenten para ser promovido a un grado de oficial  o suboficial, en caso de convocatoria y dependiendo del instituto de formación..

3. Los argentinos que, habiendo cumplido sus obligaciones del servicio militar, pasen a la reserva con un grado de oficial, suboficial, soldado o marinero, en caso de convocatoria.

4. Los argentinos que, habiendo o no cumplido sus obligaciones del servicio militar, obtengan títulos, aptitudes o especializaciones calificadas para pasar a la reserva con un grado de
oficial, suboficial, soldado o marinero, en caso de convocatoria.

Queda demostrado mediante estas leyes la legitimidad de los reservistas, y que la no aceptación de los mismos solo una cuestión política y discriminatoria de cada una de las fuerzas y no un problema legal, como se dijo durante muchos años.

Los civiles entonces pueden incorporar los conocimientos adquiridos durante toda su vida y aplicarlos al ámbito militar, es el caso de Chile que hace ya muchos años realiza campañas sanitaras con un buque hospital comandado por médicos reservistas, o el de España donde hace pocos días se conoció la noticia de la primera misión a Afganistán de dos médicos reservistas. Sin hablar de las fuerzas de Estados Unidos, que tienen desplegadas unidades enteras de reservistas en este mismo momento.

Los Jefes de los Estados Mayores deberían tomar nota de esto, justamente en el peor momento de las fuerzas armadas donde se carece a veces de recursos humanos adecuados, es cuando deberían mirar a la población civil y recurrir a ella para cubrir sus falencias actuales. 

Hay ejemplos de sobra en la historia, próceres de nuestro país como Sarmiento, Belgrano, Moreno no fueron militares de carrera y sin embrago sobresalieron en su desempeño como militares e hicieron posible una idea de República, de la que todos formamos parte y a la que todos tenemos derecho y obligación de defender y engrandecer. 

Las milicias por ejemplo, simples ciudadanos entrenadas en plazas públicas por hombres como el Capitán Don Juan de San Martin, padre del General San Martin, que defendieron más de una vez nuestra soberanía, son muestras más que elocuentes de lo que es posible un pueblo cuando se une y se concentra en un bien mancomunado. Creo que ese es el objetivo al cual debemos aspirar todos y no concentrarnos en generar más diferencias.

por Marcelo Romero

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