jueves, 15 de marzo de 2012

Condecoran a abogado de la Guardia Nacional Aérea de EEUU

Recibe la Medalla de la Estrella de Bronce

Poner tras las rejas a los terroristas más peligrosos de Irak, velar por los derechos humanos de los acusados, lidiar con las diferencias culturales y sobrevivir en un país en guerra.

En esa delgada línea caminó el capitán de la Guardia Nacional Aérea de California, Benjamín Hernández-Stern, en los seis meses que permaneció en Medio Oriente.
Capitán de la Guardia Nacional Aérea de
California, Benjamín Hernández-Stern

Su misión no fue combatir al enemigo con las armas, sino entablar procesos criminales a nombre del Departamento de Defensa de Estados Unidos y asesorar al nuevo poder judicial iraquí.

"Cada persona que pusimos en prisión era alguien que ya no podía matar, ni poner bombas", comentó Hernández-Stern, quien hace unos días recibió la Medalla de la Estrella de Bronce por los méritos "excepcionales" alcanzados cuando prestó servicio en Irak el año pasado.

Esta condecoración se entrega por la valentía y acciones notables mientras se participa en operaciones militares contra un enemigo del país, o en colaboración con fuerzas aliadas en intervensiones bélicas donde EEUU no es un actor principal.

Entre los logros del militar, criado en Pasadena e hijo de Antonia Hernández, quien lideró el Fondo Mexicoamericano de Defensa Legal y Educación (MALDEF) por 18 años, están el haber incrementado la inteligencia compartida entre autoridades de Irak y EEUU, obtener órdenes de aprehension de terroristas de "alta prioridad", así como permisos de registro para viviendas de sospechosos.

Durante su estancia en aquel país, del 24 de marzo al 4 de agosto de 2011, el capitán también revisó más de 40 procesos judiciales que permitieron el arresto de presuntos terroristas que atacaron a las agencias del orden iraquíes y a las Fuerzas de la Coalición.

Una de las tareas más complicadas de su misión, mencionó Hernández-Stern en una entrevista con La Opinión, fue garantizar los derechos humanos de los detenidos en un país donde históricamente los tribunales se han enfocado más en el castigo.

También se le dificultó ganarse la confianza de los funcionarios de Irak, contó el militar, por el idioma y las diferencias culturales. Por enseñanza de sus padres, dijo, buscó puntos en común: la igualdad entre los seres humanos, el trabajo como vía de progreso y el deseo de ofrecer un mejor futuro para los hijos.

Así, el abogado que de niño pasaba las vacaciones de verano en Torreón, Coahuila, ciudad natal de su madre, pudo encarcelar a "muchos" de los terroristas que las Fuerzas de la Coalición llevaron ante la justicia iraquí.

"Estábamos tratando de tener una comunidad sin violencia, con progreso, con transporte, por eso tenía el gran deseo de ponerlos en la cárcel por muchos años", dijo.

Hernández-Stern trabaja en la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Salud y Servicios Humanos, en Washington D.C. Ha mantenido su filiación a la Guardia Nacional Aérea de California, aún después de mudarse a la costa este, porque su deseo es regresar al lugar donde creció.

Fuente: laopinion.com
Por: Isaías Alvarado
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